Los cuentos que no duermen

Pese a no ser reales, es su capacidad de resonar lo que las vuelve peligrosas. Como latido incesante, se van colando incansablemente por las grietas que todos tenemos, hasta rozar el núcleo y sacudirlo. 
Han venido para quedarse.
Y yo he venido a relataros esas historias.A quienes me buscan, estaré esperando en la última línea impaciente por compartir el tiempo en este trayecto, hasta el punto de permanecer alerta, insomnes. A fin de cuentas, por esto os regalo mis Cuentos que no duermen.