En estos dieciséis textos Miriam hace gala de su arrolladora capacidad narrativa y descriptiva. A modo de cuidada prosa o de creativo relato, nos hace disfrutar de su ágil escritura. Cada escena se hace meticuloso dibujo. Arquitecta de profesión, no puede evitar, para satisfacción de sus lectores, expresar las escenas en lujo de tonos plásticos y sentimentales que nos permite vivir cada renglón de este libro intensamente.